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¿Cómo detonar las fuerzas básicas de la autogestión, de la self-management, bajo las condiciones capitalistas modernas?
La experiencia contemporánea nos puede demostrar que puede existir el crecimiento económico y tecnológico sin verdadero desarrollo social, sin el enriquecimiento de las relaciones sociales.
La presión reformista que se ha aplicado en los grandes países industriales mediante la organización de la clase trabajadora en sindicatos solo ha obtenido medidas compatibles con las relaciones capitalistas de producción e igualmente, con la propiedad y administración de los medios de producción burguesa.
Aún así el reformismo no puede estar completamente equivocado, ya que si no hiciera sentido, ya hubiera desaparecido.
¿La corriente revolucionaria ha sido probada correcta por la historia? Sí... es obvrio que nuestra era sufre las consecuencias de una cierta falla en la revolución mundial. Ésta sacudió e incluso retrajo al capitalismo y su expresión política, el imperialismo. No los abolió, e incluso estimuló a la burguesía, trayendo un nuevo aire de vitalidad al capitalismo.
Podemos afirmar hoy que , después de un siglo de fiera lucha, el Lassallismo ha ganado sobre el marxismo. La así llamada tendencia revolucionaria y la así llamada tendencia reformista son en realidad nada más que variantes del socialismo de estado, es decir del lassallismo.
La corriente anarquista es la de sublevación espontánea. Bajo el pretexto de errores históricos y teóricos, la espontaneidad ha sido combatida, inhibida. .. Aún si uno acepta que es insuficiente, el elemento anarquista es aún necesario.
Ahora, la forma tomada actualmente por la espontaneidad revolucianaria no es el más el anarcosindicalismo, es la autogestión.
Elementos para una sociología de la autogestión
Podemos rastrear la teoría "administrativa" en Proudhon, según el cual una sociedad ecónomica "tiene su propia realidad..." en oposición / contradicción con el Estado. Hay entonces dos constituciones inherentemente incompatibles. La constitución socioeconómica tiende a subordinarse y a absorber al sistema político. "El Estado, como propiedad, está en completa metamorfosis; la democracia industrial no excluye sino que completa y refuerza la democracia política".
La experiencia (práctica social) muestra que las asociaciones de administración - en su forma más simple e interesante, la autogestión-aparecen en los puntos débiles de la sociedad existente.
En los dominios abandonados por los colonizadores, la autogestión cuestiona la sociedad como un todo y los aparatos heredados de la época colonial, o establecidos al momento de la independencia.
Cada sociedad tiene un marco o estrcuctura, una cohesión o coherencia global. Sin embargo es imposible dar un carácter difinitivo a esta cohesión o se presenta ni representa en un solo nivel, en un solo plano. Una representación unitaria le restaría a la situación las características de precariedad y equilibrio momentáneo en el que Georges Gurvitch insitía. Ello implicaría presuponer que el trabajo integrador para el que se utilizan las instituciones ha sido realizado y está completo. En el corazón de estas estructuras trabajan fuerzas y tendencias deconstructivas. Junto a los sectores fuertes, o incluso dentro de ellos, cada sociedad tiene sus fallas y deficiencias, sus lagunas. Sin estas, se mantendría permanentemente sólido. No habría más problemas, más historia.
La problemática de la autogestión
En cualquier lugar y momento en que la autogestión se manifiesta espontáneamente, lleva consigo la posibilidad de su generalización y radicalización, pero al mismo tiempo revela y cristaliza las contradicciones de la sociedad ante ella.
En esencia, la autogestión cuestiona al Estado como una fuerza restrictiva eregida sobre la sociedad toda. La autogestión no puede eludir su brutal obligación: la de constituirse en sí misma como un poder distinto del del Estado.
La autogestión también debe confrontar y resolver los problemas de la organización dle mercado. Ni en teoría, ni en la práctica, niegua ésta la ley del valor. El principio de autogestión revive la contradicción entre valor de uso y valor de cambio. Tiende a restaurar la primacía del valor de cambio.
La organización del mercado y la planeación democrática no pueden proceder sin riesgo. El principio de autogestión implica el rechazo a la co-gestión mediante el aparato económico, una burocracia planificadora.
Se proponen las siguientes fórmulas:
a) La autogestión nace y renace en el seno de una sociedad contradictoria pero que tiende haica la integración global y la cohesión altamente estructurada. La autogestión introduce el único movimiento de desarrollo efectivo en dicha sociedad. En este sentido, la idea de autogestión coincide con la de libertad.
b) La autogestión surge de esas contradicciones, como una tendencia para resolverlas y superarlas. Nace de una forma universal y actual de lucha de clases. Genera contradicción con el aparato de Estado, el cual se ostenta a sí mismo como el único modo de organización y unificación de la sociedad.
c) Por lo tanto la autogestión trata de resolver la totalidad de varias contradicciones mediante su subsunción(?) en una nueva totalidad, pero por medios de un paroxismo práctico y teórico en el que la suma de estas contradicciones son llevadas al límite, a su punto final dialéctico.
d) Autogestión puede ser estudiada en dos formas distintas: como una forma de lucha que abre el camino, y como una forma de reorganización social, que la trasnforma de abajo hacia arriva, de la vida cotidiana al Estado.
Aún racalizada, una gestión que no alcanza la globalidad está destinada al fracaso. Con un Estado incapaz de coexistir pacíficamente junto a esta autogestión radicalizada y generalizada, éste deberá ceder hacia el control democrático "desde la base". El Estado de la autogestión solo puede ser uno que se empequeñece. Consecuentemente, el partido de la autogestión sólo puede ser un partido que lleve la política hacia la terminación y fin de la política, más allá de la democracia política.
Conclusiones (provisionales)
La autogestión no es meramente ideal. En cada oportunidad entra a la práctica, como una experiencia fundamental de nuestros tiempos. Nos gusta verla desde la teoría tan libre de ideología como es posible. El concepto de autogestión es hoy la apertura hacia lo posible. Muestra la forma práctica de cambiar la vida, tomar el control de la propia vida.
Respecto a la "ucoopia" de desroche, concluye que la red de agencias de autogestión en unidades productivas dentro de unidades territoriales permitiría la expresión de necesidades sociales y el control social de la producción. Sin esta red, los métodos electrónicos y cibernéticos aplicados a la administración económica sólo transferirían el poder a los tecnócratas como medio para manipular a la gente. Sin las máquinas, la democracia corre riesgo de ser confundida con una desorganización social y económica; se arriesga el no sobrepasar la democracia política, el no ser consciente de las posibilidades de la autogestión.
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